Por esclavo entendemos aquél que está bajo la dependencia absoluta del que lo compra o lo hace prisionero. Generalmente era la guerra, la pobreza o el delito lo que reducía a las personas a la esclavitud. En nombre de la misma se produjeron muchas injusticias: Familias fueron divididas, hombres y mujeres fueron sometidos a muchos abusos y maltratos. Se oprimió y tiranizó a mucha gente en diversas épocas de la historia.
Hoy día se ha destacado una esclavitud diferente; el estar esclavizado a una personalidad deficiente. La personalidad mediocre de un hombre a menudo causa los mismos estragos que la esclavitud de la antigüedad.
Un hombre esclavizado a una personalidad derrotista, que se ha convencido a sí mismo que nunca podrá hacer nada en esta vida, daña a sus hijos al trasmitirles la misma actitud, y los condena (a menos que ellos mismos luchen) a una clase de vida similar a la que el vivió. A menudo la esposa de un hombre esclavizado así se llena de desesperación y quebranto al ver que el hombre en quien ella confió no es capaz de sacarla adelante.
Una persona es esclava porque obedece al que le manda, sin importar si las órdenes las da otra persona, o los propios impulsos, vicios y defectos de personalidad que ella tiene. Llega a suceder entonces que una persona se esclaviza a sus propios deseos, ambiciones o vicios. No manda o controla ella misma su vida. Es esclava de sus deseos, ambiciones o vicios porque los obedece.
Su actitud mental dominante llega a ser una que lo destruye, ya sea de golpe o poco a poco, a veces a él solo y en la mayoría de los casos a su propia familia.
¿Puede un esclavo convertirse en amo? Sí, a condición de que esté dispuesto a pagar el precio que se pide.
En algunas sociedades de la antigüedad los esclavos eran propiedades que pasaban de padres a hijos. Hoy día algunos hijos heredan de sus padres sus mismas actitudes mentales, y a menos que rompan con ellas su destino será el mismo.
En sociedades como la hebrea, algunos esclavos podían llegar a comprar su libertad, o quedar libres después de que una tercera persona con el derecho legal las liberaba.
Hoy día es lo mismo. Uno se empieza a liberar de su vieja personalidad dañina cuando se da cuenta del enorme daño que le causa, y empieza a luchar por mejorarla.
En otros casos es otra persona la que ve en nosotros el potencial que nosotros mismos no vemos, y nos impulsa a luchar para mejorarnos. Nos impulsa porque aún cuando en ese momento somos esclavos, ella nos ve con el potencial de un amo, alguien dueño de sí mismo y de las condiciones que lo rodean. Nos ve como alguien que puede llegar a controlar su propia vida.
Ciertamente ninguno de nosotros merece ser esclavo.
No tenemos derecho tampoco a esclavizar la vida de nuestros seres queridos a nuestros vicios o actitudes negativas, pues ya suficientes problemas tienen tratando de enfrentar su propia carga de responsabilidades.
Pero nadie va a hacer por nosotros lo que tenemos que hacer por nosotros mismos.
Si un esclavo no está dispuesto a luchar por su propia liberación es poco lo que se puede hacer.
No hay forma de ayudar a quien no quiere ser ayudado.
Usted no tiene que ser esclavo si puede ser amo.
No está obligado a destruirse a sí mismo y a su familia. Escoja ser amo no esclavo, escoja lo mejor, no lo peor. ¿Por qué deberia arrastrase como serpiente si puede volar como aguila?
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